La presión tributaria sobre los comerciantes de Lanús se convirtió en uno de los ejes del debate municipal. Desde la oposición, Diego Kravetz fue directo en su diagnóstico: “Lanús tiene los impuestos más caros de toda la Provincia de Buenos Aires, pero no hay seguridad y todas las calles están llenas de baches.” La frase resume una crítica que combina la carga fiscal sobre los pequeños y medianos comercios con la ausencia de los servicios básicos que deberían justificarla.
Las quejas de los comerciantes lanusenses no son nuevas, pero se intensificaron en un contexto de caída del consumo que ya presiona sobre los márgenes de cualquier negocio. A esa dificultad estructural se le suma una carga impositiva municipal que los propios actores del sector describen como insostenible. Uno de los casos más señalados es la tasa por publicidad y propaganda: los comerciantes deben pagar sumas significativas por tener un cartel en la puerta de su propio local.
Desde La Libertad Avanza también apuntaron al problema, describiendo el agobio de los comerciantes como un fenómeno que crece cotidianamente. La convergencia de la crítica entre distintos sectores de la oposición refuerza un diagnóstico compartido sobre la gestión de Julián Álvarez: alta presión tributaria, baja calidad de servicios y ausencia de seguridad en las calles.
En ese marco, la concejala de Fuerza Patria-MDF Belén Berrueco presentó un proyecto de ordenanza orientado a aliviar la situación del sector. La iniciativa plantea congelar y reducir la Tasa de Servicios Generales y la Tasa por Inspección en Seguridad e Higiene, eximir del pago de los Derechos de Publicidad y Propaganda a los anuncios ubicados en el frente o vidriera del local, y reducir un 20% los derechos por ocupación del espacio público para mesas, sillas y puestos de feria.
El proyecto también propone limitar las suspensiones y revocaciones de habilitaciones por falta de pago —durante su vigencia, no podrían aplicarse por deudas inferiores a 24 meses— y crear un régimen especial de regularización de deudas con posibilidad de pago al contado o en hasta 24 cuotas sin intereses de financiación, con quitas sobre intereses punitorios y multas por omisión.
La combinación que señala Diego Kravetz es políticamente precisa: los impuestos más altos de la Provincia sin los servicios que deberían financiar. Seguridad insuficiente y calles deterioradas en un municipio que le cobra a sus comerciantes más que cualquier otro distrito bonaerense es una ecuación difícil de defender para la gestión municipal, y un argumento concreto para quienes buscan presentar una alternativa en 2027.
Para Diego Kravetz, que construyó su perfil en la intersección entre seguridad y gestión municipal durante ocho años en Lanús, el debate sobre las tasas no es solo fiscal. Es también una discusión sobre qué recibe el vecino a cambio de lo que paga, y sobre si el Estado local está cumpliendo con su función básica de garantizar orden, infraestructura y condiciones para que el comercio pueda funcionar.